sábado, 2 de septiembre de 2017

Patios de Sonseca

En la noche de ayer, primero de septiembre, pudimos disfrutar con los cinco sentidos de la 1ª Ruta de Patios de Sonseca. En esta primera edición fueron cuatro los que visitamos y en dos de ellos se hizo una representación teatralizada. La afluencia de público desbordó todas las previsiones y muchas personas tuvieron que desistir y dejarlo para nuevas y esperadas ocasiones. Pudimos sentir en la piel el frescor de estos espacios abiertos, oler las plantas aromáticas, escuchar el suave susurro de los chorros de agua de sus fuentes, saborear una rica limonada, e incluso recordar los tostones de trigo y cañamón que a algunos nos retrotrajo a treinta años atrás. Por eso decía que disfrutamos con todos los sentidos, y claro con la vista pudimos admirar  el mimo y cuidados de sus propietarios en la conservación  de estos maravillosos patios. 
Voy a dejar una muestra de las fotos que pude tomar, todas ellas están tomadas sin flash, aprovechando solo las sombras de la noche y la iluminación propia de los patios. Espero que sirvan para recrear una velada, que al menos para mí, fue inolvidable.
Quiero también, para terminar, dar las gracias a los organizadores y sobre todo a los propietarios por abrirnos sus puertas, por su generosidad, por el cariño y el trabajo que ponen para guardar para la historia de nuestro pueblo estas bonitas estancias de sus casas, verdaderos museos para conocer nuestro pasado. En definitiva, muchísimas gracias a todos ellos por su hospitalidad.




 

 
 

 
Primer patio, Casa de Luis Donaire, en la Calle Parra. Aquí se hizo un pase de fotografías de casas de Sonseca, algunas restauradas y otras ya tristemente desaparecidas. La entrada, el propio patio, y la bodega, disponen de multitud de rincones decorados con un sinfín de detalles.





 



 
















 




Segundo patio, típica Casa de Vecinos en la calle Mayor. Unos pintorescos lugareños nos cantaron unas simpáticas coplas de nuestra comarca.







Tercer patio, Casa de Las Cadenas, en la Calle Nueva. El Alcalde que la levantó y que dió aposento al rey Carlos III, que iba camino de una montería en los Montes de Toledo, se despertó de su letargo y nos recibió todo nervioso pues esperaba la visita de su Majestad y porque tenía que estar supervisando los fogones donde sus criados preparaban la cena para el monarca y su séquito.






 



 

 


 
Cuarto patio, Casa de Doña Blanca, en la Calle de Hernán Cortés en su entrada por la Calle del Cid. Las hijas y nietos de la dueña de esta magnífica casa de labor nos recibieron, ataviados de época, con un refrescante trago de limonada y con un rico puñado de crujientes tostones que antes ellos mismos habían estado preparando. A esas horas de la noche nos sentó de maravilla. En el patio, bonito y acogedor, se nos contó el precio que no pudo y que tardó en pagar Sonseca para conseguir el título de Villa. En el amplio corral, muy cuidado y ornamentado con mucho gusto, mantiene Doña Blanca aún la cuadra de las caballerías, pero muy límpio y donde tiene un verdadero museo de las distintas piezas y enredos necesarios para los trabajos del campo. Durante la visita los miembros de esta hospitalaria familia contestaron con amabilidad y agrado a cuantas preguntas les hicimos.


 



Una vez finalizado el recorrido hicimos parada obligada en la Plaza de la Virgen de Los Remedios que ya está preparada para las Fiestas y Ferias que celebraremos la semana que viene en su honor.





¡¡¡Felices Fiestas!!!